La ciencia detrás de las defensas naturales | Alma
Cada ingrediente en Alma relacionado con el sistema inmune está respaldado por investigación clínica. Aquí encontrarás los estudios que demuestran cómo funcionan.
Sin wellness jargon. Solo dosis específicas, evidencia clara y la realidad de lo que sabemos.
Última actualización: Noviembre 2025
Vitamina C
La vitamina C apoya tanto la inmunidad innata como adaptativa, mejorando la función de neutrófilos, fagocitosis y diferenciación de linfocitos. La evidencia muestra beneficios modestos pero claros, especialmente en personas con niveles bajos o bajo estrés físico.
Estudios clave
Vitamina D3
La vitamina D3 modula tanto la inmunidad innata como adaptativa, aumentando células T CD3+ y CD4+ importantes para la defensa inmune. La evidencia muestra reducción modesta en infecciones respiratorias, especialmente en personas con niveles bajos de vitamina D.
Estudios clave
Zinc
El zinc es esencial para el desarrollo y función de células inmunes, incluyendo células T y células NK. La evidencia muestra mejoras consistentes en la función inmune y reducción de infecciones, especialmente en personas con deficiencia de zinc o en poblaciones vulnerables.
Estudios clave
Cúrcuma (curcumina)
La curcumina muestra efectos antiinflamatorios consistentes, reduciendo citoquinas proinflamatorias (IL-6, TNF-α) en diversas condiciones. La evidencia es moderada, con beneficios más claros en condiciones inflamatorias. La fórmula de Alma incluye pimienta negra (piperina) para optimizar la absorción de la curcumina.
Estudios clave
Té verde (EGCG)
El EGCG del té verde es un potente antioxidante con propiedades antiinflamatorias bien documentadas. La suplementación regular (no aguda) aumenta el estado antioxidante total y reduce citoquinas proinflamatorias como TNF-α e IL-6. Los efectos son dosis-dependientes y requieren uso regular.
Estudios clave
Espirulina
La espirulina muestra potencial para apoyar la función inmune, especialmente en atletas, ancianos y personas inmunodeprimidas. Los estudios muestran estabilización de células inmunes durante períodos de estrés y efectos en células T CD4+. La evidencia clínica es prometedora pero aún limitada.
Estudios clave
Betacaroteno (vitamina A)
La vitamina A (precursor betacaroteno) regula la diferenciación de células T, producción de anticuerpos e inmunidad mucosa. La evidencia muestra beneficios claros en estados de deficiencia y aumentos en la actividad de células natural killer en poblaciones específicas como ancianos.
Estudios clave
Selenio
El selenio es esencial para la función de selenoproteínas antioxidantes. La evidencia de beneficios inmunes es más clara en personas con deficiencia de selenio, mientras que en población general bien nutrida los efectos son modestos e inconsistentes. La suplementación por encima de las necesidades no ofrece beneficios adicionales claros.
