En 2024, la empresa estadounidense NOW Foods compró doce marcas de gummies de creatina por internet y las envió a analizar con cromatografía líquida de alta resolución (HPLC). El resultado: seis de las doce (un 46%) no cumplían lo que declaraban en la etiqueta. Algunas contenían una fracción de la creatina prometida; otras, prácticamente nada.
Unos meses después, la plataforma de testing SuppCo repitió el ejercicio con seis de las gummies más vendidas de Amazon. Cuatro de las seis fallaron. La más llamativa: un producto con más de 50.000 ventas que declaraba 5 gramos por ración y contenía 0,005 gramos (menos del 0,1% de lo prometido). Para llegar a los 5 gramos reales, habrías necesitado tomar unas 1.000 gummies.
Y en 2025, el entrenador y divulgador James Smith fue un paso más allá. Envió nueve marcas al laboratorio Eurofins (acreditado ISO) y publicó los resultados. Seis de las nueve fallaron. Una de ellas había publicado certificados de calidad en redes sociales que resultaron ser, como mínimo, cuestionables: Smith testó el mismo lote, en el mismo laboratorio, con el mismo método y técnico que aparecía en el certificado de la marca. El resultado del laboratorio y el del certificado no coincidían.
Todo esto tiene un nombre informal en la industria: "Gummygate". Y merece la pena entender por qué ocurre, porque el problema es más técnico de lo que parece.
Por qué es tan difícil meter creatina en una gummy
La creatina monohidrato en polvo es un compuesto estable. Lleva décadas usándose en estudios clínicos y su comportamiento está bien documentado. El problema empieza cuando intentas meterla en un formato que requiere agua, calor y tiempo de secado.
Las gummies se fabrican con una base de gelatina o pectina que necesita agua para tomar forma. Y la creatina, en presencia de agua y calor, se degrada: se convierte en creatinina, un metabolito sin utilidad para el rendimiento muscular ni para nada que busque el consumidor. Un estudio publicado en 2025 en Food Research International confirmó que la temperatura es el factor más significativo en la degradación de la creatina, y que cada condición de estrés (calor, humedad, pH) produce patrones de degradación distintos¹.
Esto significa que un fabricante puede añadir la cantidad correcta de creatina a la mezcla y aun así acabar con gummies que contienen mucha menos de la prometida, simplemente porque parte de la creatina se ha convertido en creatinina durante el proceso. En los tests de NOW Foods, varias de las gummies que fallaron tenían niveles significativos de creatinina, lo que sugiere que la creatina estaba ahí al principio pero se degradó durante la fabricación o el almacenamiento.
El problema se agrava con el tiempo. Incluso gummies bien fabricadas pueden perder creatina si se almacenan demasiado tiempo, en condiciones de calor o humedad, o si la formulación no está diseñada para minimizar la conversión a creatinina. Las marcas que hacen esto bien suelen añadir creatina extra al inicio del proceso (sobredosificación compensatoria) y mantienen un control estricto del inventario para que el producto no lleve meses en un almacén perdiendo potencia.
El segundo problema: casi nadie puede analizar gummies bien
Hay un detalle de los tests de NOW Foods que pasó más desapercibido que los resultados en sí. Cuando NOW intentó enviar las gummies a laboratorios externos acreditados para obtener una segunda verificación independiente (que es su práctica habitual), ninguno de los laboratorios que contactaron era capaz de testar gummies de creatina.
Esto es relevante porque significa que muchas marcas que declaran "testado por terceros" pueden estar usando laboratorios que ni siquiera tienen los métodos validados para analizar creatina en formato gummy. El formato en sí interfiere con el análisis: los componentes de la gummy (azúcares, gelatina, aromas) pueden complicar la extracción y cuantificación de la creatina. Es un problema de infraestructura analítica que la industria todavía está resolviendo.
Un mercado en explosión (con todas sus consecuencias)
Para poner el contexto en perspectiva: el mercado europeo de gummies de creatina ha crecido un 48% en número de marcas en el último año, según datos de Nutrition Integrated. En Estados Unidos y Canadá, el crecimiento es del 59%. Las búsquedas de "creatine gummies" aumentaron más de un 1.300% según The Vitamin Shoppe.
Cuando un mercado crece así de rápido, la capacidad de fabricación y control de calidad no siempre crece al mismo ritmo. Aparecen fabricantes que no entienden la química de la creatina en formato gummy, marcas que subcontratan a copackers sin experiencia en este compuesto, y productos que llegan al mercado sin los controles que deberían tener. Todo esto, mientras el consumidor ve un bote bonito con un claim de "5g de creatina por ración" y asume que es verdad.
Qué buscar antes de comprar gummies de creatina
Hay algunas señales que ayudan a distinguir un producto fiable de uno que probablemente no lo sea.
La primera es el origen de la creatina. Las gummies que usan creatina de fuentes trazables (como Creavitalis o Creapure, ambas de AlzChem en Alemania, con pureza verificada ≥99,9%) parten de una materia prima cuya calidad está documentada antes de que entre en la gummy. Eso es un punto de partida; después hay que fabricarla bien, pero al menos elimina una variable.
La segunda es si la marca publica resultados de tests independientes del producto terminado (de la gummy, una vez fabricada, no de la materia prima antes de procesarla). Eso es lo que realmente importa: cuánta creatina hay en la gummy que te llega a casa, después de todo el proceso de fabricación, secado y almacenamiento.
La tercera es la textura. Una gummy con creatina real tiende a más granulosa (como si tuviera un poco de arena) que una gominola normal. Si parece un caramelo perfectamente liso y brillante, es posible que el fabricante haya priorizado la textura sobre la dosis.
Y la cuarta es la dosis por gummy. Si una marca declara 5 gramos de creatina en una sola gummy, conviene ser escéptico: meter esa cantidad en un formato tan pequeño es técnicamente muy exigente. Las gummies más fiables suelen ofrecer entre 0,5 y 1 gramo por unidad, con una recomendación de varias gummies al día para alcanzar la dosis efectiva.
Cómo lo hacemos en Alma
Cuando decidimos ofrecer creatina en formato gummy con Alma Vital, teníamos claro que el proceso de fabricación iba a ser el factor crítico. El hidrolizado de espirulina que forma parte de la fórmula lleva años de investigación y se produce en una planta de la Universidad de Alcalá de Henares, bajo controles rigurosos y en colaboración con el CSIC.
Cada gummy de Alma Vital contiene 0,7 gramos de creatina Creavitalis (la creatina monohidrato de mayor calidad disponible, fabricada por AlzChem en Alemania). La recomendación es tomar cuatro al día, lo que supone 2,8 gramos; una dosis que está dentro del rango que la evidencia respalda para mantenimiento en personas que buscan salud general, función cognitiva y bienestar muscular a largo plazo.
Después de la fabricación, hacemos test independiente de terceros para verificar el contenido real de creatina en las gummies terminadas, además de tests de estabilidad y microbiológicos. Publicar 0,7 g por gummy y que el producto contenga 0,7 g por gummy parece algo básico, pero como hemos visto, casi la mitad de la industria no consigue cumplirlo.

Preguntas frecuentes
¿Las gummies de creatina funcionan igual que el polvo?
Si contienen la dosis correcta de creatina monohidrato, sí. A tu cuerpo le da igual el formato; lo que importa es que la creatina llegue intacta y en cantidad suficiente. El problema es que, como hemos visto, muchas gummies no cumplen esa condición.
¿Cuánta creatina necesito al día?
La evidencia respalda entre 3 y 5 gramos diarios para saturación y mantenimiento de los depósitos de fosfocreatina muscular. Dosis a partir de 2-3 gramos diarios pueden ser suficientes para personas que buscan mantenimiento general (especialmente si su dieta incluye algo de carne o pescado, que aportan creatina de forma natural). La clave es la constancia: tomarla cada día, durante semanas y meses.
¿Cómo sé si mis gummies de creatina tienen lo que dicen?
Busca marcas que publiquen resultados de tests independientes del producto terminado (después de fabricación). Comprueba que la creatina provenga de una fuente trazable con certificación de pureza. Y desconfía de claims de 5 gramos por gummy; es técnicamente muy difícil de conseguir en ese formato.
¿La creatina en gummies se degrada con el tiempo?
Sí, puede degradarse. La creatina en presencia de humedad tiende a convertirse en creatinina, que carece de los beneficios del compuesto original. Las marcas serias compensan esto con sobredosificación inicial, formulación baja en humedad y gestión estricta del inventario. Un producto que lleva meses en un almacén puede contener menos creatina que uno recién fabricado.
Referencias
¹ Multi-analytical characterization of creatine degradation for dietary supplement safety assessment. (2025). Food Research International. DOI: consultar en journal.
² Kreider, R.B. et al. (2017). International Society of Sports Nutrition position stand: safety and efficacy of creatine supplementation in exercise, sport, and medicine. Journal of the International Society of Sports Nutrition, 14(18). DOI: 10.1186/s12970-017-0173-z
³ Pischel, I. et al. (2011). Levels of creatine, organic contaminants and heavy metals in creatine dietary supplements. Food Chemistry, 126(3), 1233-1238. DOI: 10.1016/j.foodchem.2010.12.028



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